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Cultura del café

¿Qué se necesita para poner un kiosco de café?

Caminás por Buenos Aires y cada vez es más común: el kiosco de diarios de la esquina, el mismo donde comprabas el diario de toda la vida, ahora también te vende un cortado para llevar. En Somos el Café te contamos qué hay detrás de esta tendencia que crece en la ciudad, y por qué tiene mucho más en común con el mundo corporativo de lo que parece.

Kiosco de café: una reconversión con historia

Los puestos de diarios porteños atraviesan un cambio profundo. Una nueva normativa de la Ciudad formalizó algo que muchos kiosqueros ya venían haciendo por necesidad: sumar la venta de café al paso y bebidas sin alcohol a su actividad tradicional. 

La medida alcanza a más de mil puestos habilitados y responde a una realidad ineludible: la caída del papel obligó al sector a reinventarse para no perder ni los puestos de venta ni los puestos de trabajo.

Lo curioso es que esta transformación no arrancó ahora. Ya en 2018 y 2023 hubo resoluciones que habilitaban a los canillitas a sumar cafetería, mensajería y otros servicios. Lo nuevo es que hoy se ordenó y masificó, y el resultado está a la vista en cada esquina.

¿Por qué el café y no otra cosa?

La respuesta tiene que ver con algo muy simple: la inmediatez. El café es, por naturaleza, un producto de consumo rápido, cotidiano y de alta rotación. 

No hace falta convencer a nadie de que lo tome; solo hay que ponerlo a mano en el momento justo. Por eso el kiosco, ese punto de paso obligado en la rutina de cualquier porteño, resultó el lugar perfecto para sumarlo.

Y acá aparece un dato interesante: la misma lógica que empuja a los kiosqueros a ofrecer café al paso es la que deberían aplicar las empresas puertas adentro. Porque la necesidad de un café rápido, rico y disponible en el momento justo no desaparece cuando entramos a la oficina, al contrario, se vuelve todavía más importante.

¿Qué hace falta para tener tu propio "kiosco de café"?

Los ingredientes son parecidos, esté en la calle o en una oficina:

  • Un espacio pensado para eso: no hace falta mucho, pero sí que esté bien ubicado y acondicionado, con acceso a electricidad y agua.

  • Equipamiento que aguante el uso diario: una máquina que sostenga el ritmo de consumo sin perder calidad, sea para diez personas o para quinientas.

  • Insumos que nunca falten: café en grano o cápsulas, leche, azúcar, con reposición programada para que la pausa del café nunca se frustre.

  • Mantenimiento que no dependa de vos: limpieza, calibración y reparaciones a cargo del proveedor, así el foco queda en lo que cada uno sabe hacer.

  • Un formato a medida: desde una cafetera compacta para una oficina chica hasta sistemas de alto rendimiento para plantas o sedes grandes.

Lo que este detalle dice de una empresa

Igual que un kiosco que ahora sirve café bien preparado transmite modernidad y cuidado, una empresa que invierte en un buen servicio de café puertas adentro también está diciendo algo, sin necesidad de anunciarlo: que le importa el bienestar de su gente. Son esos detalles cotidianos, más que los grandes beneficios, los que terminan marcando la diferencia en el día a día de un equipo.

Cómo te ayudamos desde Somos el Café

En Somos el Café trabajamos con empresas de todos los tamaños para que puedan ofrecer, puertas adentro, esa misma experiencia que hoy conquista las esquinas de la ciudad.  Nos encargamos del equipamiento, los insumos y el mantenimiento, para que la única preocupación de tu empresa sea disfrutar del café.

La próxima vez que veas un kiosco de diarios con máquina de café en la puerta, pensalo así: si la calle encontró la forma de traer el café a mano, tu oficina también puede hacerlo, y nosotros te ayudamos a lograrlo.

¿Qué se necesita para poner un kiosco de café?